El Gobierno de México creará el Servicio Universal de Salud (SUS) mediante un mecanismo obligatorio de coordinación e integración operativa entre las instituciones públicas federales que prestan servicios de salud y los servicios de salud de las entidades federativas que se adhieran. El objetivo es garantizar el derecho a los servicios de salud del pueblo de México de manera progresiva.
De acuerdo con el decreto publicado el 17 de abril pasado, se busca impulsar el acceso universal, efectivo, oportuno, continuo y de calidad a todas las personas, considerando el nivel de atención médica que requieran, así como la capacidad instalada, financiera y presupuestaria de cada institución participante.
La primera etapa comenzará el 1 de enero de 2027, priorizando la atención universal a urgencias. Se ofrecerá atención inmediata y gratuita en cualquier unidad médica con permanencia hasta el alta médica, incluyendo atención de embarazos de alto riesgo y urgencias obstétricas.
También se implementará el Código Infarto, que garantiza acceso universal a cualquier unidad médica y traslado a instalaciones de mayor capacidad resolutiva, incluyendo salas de hemodinamia. Además, el Código Cerebro permitirá a los pacientes acceder a unidades especializadas en urgencias de eventos cerebrovasculares.
En el ámbito ambulatorio, no se podrá interrumpir el tratamiento de pacientes con insuficiencia renal crónica, cáncer, trasplante, infección por VIH o hemofilia. En caso de pérdida de seguridad social, el paciente permanecerá en la misma institución donde recibió el diagnóstico inicial.
La segunda etapa arrancará el 1 de julio de 2027, cubriendo estudios de laboratorio, gabinete, radiodiagnóstico como tomografía computada, ultrasonido, resonancia magnética y estudios especiales con medio de contraste, además de sesiones de radioterapia.