Con el impulso del Mundial, Saudi Aramco explora su negocio de gasolineras en México
La petrolera más grande del mundo, Saudi Aramco, es uno de los principales patrocinadores de la Copa del Mundo que este jueves se inició en el Estadio Azteca. Fuentes del sector, presentes en los palcos de la inauguración mundialista, dijeron a LPO que la empresa conducida por Amin Nasser podría aprovechar el marketing de la máxima competición deportiva para activar, en el mediano plazo, su negocio de gasolineras que ya ha comenzado en países sudamericanos como Chile, Ecuador, Colombia y Perú. En México la empresa controla la comercialización de los productos Valvoline y también le vende combustible a Pemex a través de su filial Aramco Trading. A los directivos de la petrolera involucrados con la FIFA les pareció un buen gesto que el SAT ofreciera extensiones impositivas a las firmas asociadas al Mundial. En Estados Unidos la empresa opera la refinería de Port Arthur en Texas, la más grande de Norteamérica - procesa más de 650.000 barriles de crudo diarios -, y desde la cual se envían combustibles a México. México, en una primera etapa, sería de interés para el segmento de "downstream" del negocio, el mismo que la compañía desarrolla en otros países de América Latina. Uno de los desafíos, explican a LPO, es que observan que en el país Pemex tiene mucho interés en mantener su posición dominante en el segmento de gasolineras, lo cual ha ido en detrimento de otras compañías interesadas. Saudi Aramco se encuentra en un momento de bonanza. Sus beneficios trimestrales aumentaron un 25% gracias al incremento de las exportaciones a través de un oleoducto que evita el estrecho de Ormuz, después de que la guerra en Oriente Medio interrumpiera el transporte marítimo por esta vía fluvial vital. La compañía registró un beneficio neto de 32.500 millones de dólares en el trimestre que finalizó el 31 de marzo, frente a los 26.000 millones de dólares del mismo periodo del año anterior. Los precios del petróleo se han disparado desde que Irán cerró de facto el estrecho de Ormuz tras el inicio de la guerra con Estados Unidos y sus aliados en la región el 28 de febrero. Antes de la guerra, alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas del mundo transitaba diariamente por este estrecho.