Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra México durante la cumbre del G7 en Evian, Francia, llegaron rápidamente al Congreso. Referentes de Morena, PAN y PRI respondieron a los señalamientos del mandatario estadounidense sobre el avance de los cárteles y la situación de seguridad en el país. Durante una conversación con periodistas, Trump sostuvo hoy que "los cárteles de la droga controlan totalmente México" y aseguró que la presidenta Claudia Sheinbaum es "una mujer muy buena, pero una mujer muy asustada". También afirmó que "México ha perdido el control de su país" y que las organizaciones criminales "dirigen México", al referirse al tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Las declaraciones generaron una rápida respuesta desde Morena. El coordinador de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, rechazó los dichos del mandatario estadounidense y defendió la política de Sheinbaum en materia de seguridad. "Está muy alejada la opinión del presidente Trump de la realidad", sostuvo el diputado, quien aseguró que la mandataria ha mostrado "carácter", "firmeza" y una actitud "soberana y digna" frente a los desafíos de seguridad del país. Monreal consideró que los comentarios del republicano afectan la relación bilateral y vinculó sus declaraciones al contexto político estadounidense. Según dijo, Trump busca obtener rédito electoral de cara a las elecciones de noviembre utilizando a México como un tema de campaña. "Está tratando de usar a México como piñata", afirmó.
Desde la oposición, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, sostuvo que los señalamientos hechos por Trump no pueden ser tomados como un episodio aislado. La legisladora panista afirmó que el país necesita una "respuesta de Estado" y llamó a una posición conjunta de los tres poderes de la Unión. A su juicio, cuando se pone en duda la reputación de México afecta al gobierno federal, a las instituciones, la economía y la relación con el principal socio comercial del país. Los dichos de López Rabadán se producen luego de que el lunes respaldara públicamente a Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, quien advirtió que la administración Trump mantiene en la mira a funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones criminales. La panista sostuvo entonces que las declaraciones de la funcionaria estadounidense debían asumirse como una oportunidad para demostrar que en México existe Estado de derecho y reiteró que las autoridades tienen la obligación de investigar y sancionar a cualquier político relacionado con el narcotráfico.
Por su parte, el coordinador del PRI en San Lázaro, Rubén Moreira, atribuyó un "deterioro de la imagen internacional de México" a la estrategia de seguridad implementada durante el gobierno de AMLO. "La situación que vivimos tiene un responsable, que es López Obrador", afirmó el diputado priista, quien cuestionó la política de "abrazos, no balazos" y sostuvo que esa estrategia envió un mensaje de impunidad tanto al interior del país como hacia el exterior.
Las declaraciones de Trump terminaron llegaron a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, que este miércoles sesionó en el Senado. Mientras Morena cerró filas con Sheinbaum y rechazó los señalamientos del mandatario estadounidense, PAN y PRI aprovecharon para insistir en sus críticas a la estrategia de seguridad del gobierno y al avance del crimen organizado.