El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, ha hecho un llamado a la población para mudarse a Cisjordania reocupada, con el objetivo estratégico de alcanzar un millón de colonos en la región y eliminar la posibilidad de establecer un Estado palestino. Smotrich informó que el parlamento israelí (Knéset) aprobó incentivos fiscales para 58 asentamientos, describiendo la medida como una maniobra para fortalecer la seguridad de Israel y frustrar la creación de lo que calificó como un 'Estado terrorista'.
En paralelo, el movimiento de resistencia islámica condenó el asesinato de un bebé palestino de siete meses, Sam Fahd Abu Haikal, a manos del ejército israelí en Cisjordania, calificando el acto como reflejo de una 'mentalidad criminal'.
Por otro lado, en la franja de Gaza, la crisis humanitaria se agrava. Los palestinos enfrentan una severa escasez de aceite para motores, repuestos y gasolina, insumos críticos para la producción de pan y el suministro de agua. El principal hospital del centro de Gaza ha advertido sobre una catástrofe sanitaria inminente debido a fallos en sus generadores eléctricos.
Respecto a la situación política, Husam Badran, del buró político de Hamas, afirmó que el movimiento no entregará sus armas, señalando que cualquier decisión sobre el arsenal militar se tomará tras un diálogo con otras facciones palestinas. Mientras tanto, una delegación de Hamas ha llegado a Egipto para negociar la aplicación de la primera fase del acuerdo de alto el fuego y discutir los mecanismos para iniciar la segunda etapa.