Las adolescentes estadounidenses vapean más que los jóvenes desde 2021, revela un estudio. Durante décadas, los hombres adolescentes y jóvenes han sido más propensos a consumir nicotina que sus compañeras, pero un nuevo estudio de la Universidad Médica de Carolina del Sur (Estados Unidos) muestra que, entre los estadounidenses menores de edad, ese patrón se ha invertido en lo que respecta al vapeo. Según un estudio publicado en 'JAMA Pediatrics', las chicas han comenzado a vapear en mayor proporción que los chicos desde 2021, y esta diferencia se ha acentuado especialmente entre los adolescentes mayores. Los investigadores analizaron datos del Estudio de Evaluación de la Población sobre el Tabaco y la Salud (PATH), un estudio amplio y representativo a nivel nacional sobre el consumo de tabaco en los Estados Unidos. Su análisis incluyó a adolescentes de entre 12 y 17 años y los datos correspondientes al período 2014-2024. El estudio se centró en el tabaquismo y el vapeo 'actuales y habituales', es decir, no se trataba de adolescentes que simplemente hubieran probado un cigarrillo o un cigarrillo electrónico en algún momento. Los participantes debían haber utilizado el producto con regularidad y en los últimos 30 días. 'Eso convierte esta estimación en bastante conservadora', comenta el autor principal, Brandon Sanford. 'No se trata de jóvenes que simplemente probaron el vapeo una o dos veces. Estamos hablando de adolescentes que usan cigarrillos electrónicos con regularidad'. Entre los adolescentes más jóvenes, de 12 a 14 años, las tasas de vapeo se mantuvieron relativamente bajas y fluctuaron de un año a otro. En general, las chicas presentaron tasas más altas que los chicos después de 2021, aunque el vapeo entre las chicas disminuyó según los datos más recientes. Entre los adolescentes mayores de 15 a 17 años, el vapeo regular entre las chicas aumentó de forma constante del 4,9% en 2021 al 7,8% en 2024, acercándose al pico alcanzado durante el auge del vapeo juvenil de 2018-2019. En comparación, el 4,6% de los chicos de la misma edad eran usuarios regulares en 2024. Si bien la diferencia entre niños y niñas es notable, los investigadores recalcaron que el vapeo entre los chicos sigue siendo un problema de salud pública también. 'Tenemos que dar la voz de alarma a las niñas', insiste Toll. 'Pero también debemos asegurarnos de que estamos hablando de los niños'. Frente a estas tendencias de vapeo, los datos recopilados durante la última década también revelan un cambio alentador: el consumo de cigarrillos tradicionales entre los adolescentes ha disminuido drásticamente. En la última tanda de datos, menos del 0,5% de los chicos y las chicas eran fumadores habituales. Toll describe la disminución del tabaquismo como un 'enorme triunfo para la salud pública'. Sanford añade que los cambios en los patrones sugieren que el vapeo podría estar desplazando, al menos parcialmente, el consumo de cigarrillos entre los jóvenes. Sin embargo, este cambio también implica que las iniciativas de salud pública deben abordar una forma diferente de consumo de nicotina. Los cigarrillos electrónicos exponen a los usuarios a menos sustancias tóxicas y carcinógenas conocidas que los cigarrillos convencionales, lo cual explica en parte por qué pueden desempeñar un papel importante a la hora de ayudar a los adultos fumadores a dejar de fumar. Pero eso no los hace inofensivos, sobre todo para los jóvenes que, de otro modo, no consumirían nicotina. Dado que los cigarrillos electrónicos son relativamente nuevos, los investigadores aún desconocen sus efectos a largo plazo en la salud. Además, en el caso de los adolescentes, el vapeo regular puede provocar adicción a la nicotina en una etapa en la que el cerebro aún está en desarrollo. El estudio muestra un cambio claro en quiénes usan cigarrillos electrónicos, pero no fue diseñado para determinar qué factores impulsan ese cambio. Dado que el estudio es observacional, los investigadores solo pueden señalar asociaciones, no concluir que un solo factor haya causado el aumento del consumo entre las chicas.