La jefa de Gobierno de la Ciudad, Clara Brugada, anunció una serie de cambios en materia de seguridad para el Fan Fest que se llevará a cabo esta tarde en el Zócalo capitalino para ver el partido entre México y Corea del Sur. Ante la alta expectativa que genera, se reducirá a la mitad el acceso de la población y se instalarán nuevas pantallas. Al mismo tiempo, la mandataria observará el encuentro mundialista en Tlalpan junto a la alcaldesa local, Gabriela Osorio. A diferencia del triunfo ante Sudáfrica, este jueves la selección nacional jugará en Guadalajara. De todas maneras, el Gobierno de la Ciudad prepara un nuevo operativo ante la alta expectativa que genera en la población. A raíz de esto, se limitará el acceso al Fan Fest en el Zócalo, que pasará de la habilitación de 100 mil personas a 55 mil. A la vez, se instalarán 12 nuevas pantallas en las zonas aledañas para evitar aglomeraciones y problemas entre el público que asista al Centro Histórico. Por su parte, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, observará el partido de la selección en el Deportivo Vivanco de la alcaldía Tlalpan junto a la edil morenista, Gabriela Osorio. De esta manera, repetirá el esquema de la semana pasada, cuando estuvo en la Gustavo Madero junto al oficialista Janecarlo Lozano. Como relató LPO, en un primer momento la mandataria capitalina tenía previsto presenciar los partidos de México en el Zócalo, pero las manifestaciones de la CNTE obligaron a modificar los planes. Como detalló esta redacción, el gobierno capitalino lidera importantes operativos de seguridad en el marco del Mundial de Fútbol para evitar escenas que generen problemas y tensiones con los agentes internacionales involucrados. Este jueves el partido de la selección se llevará a cabo en Jalisco, pero el secretario de seguridad capitalino, Pablo Vázquez Camacho, comandará las acciones desde sus oficinas de la colonia Juárez para controlar los escenarios de distintos fan fest, el Centro Histórico y lo que pueda llegar a volver a pasar en el Ángel de la Independencia. Este miércoles jugó, en el Estadio Azteca, Colombia frente a Uzbekistán. Para este partido, que fue uno de los que más boletos vendió de todo el Mundial, el gobierno capitalino desplegó a 17 mil servidores y servidoras públicas de distintas dependencias locales, entre ellos 11 mil agentes de seguridad y 923 vehículos en distintos puntos de la capital. A raíz de esto, la oficina que comanda Pablo Vázquez Camacho informó que el encuentro deportivo se "desarrolló sin incidentes y en un ambiente de orden, seguridad y convivencia pacífica".