El ahorro voluntario en tu AFORE es clave para obtener una mejor pensión, realizar un gasto programado o invertir según tus objetivos. No todas las aportaciones ofrecen los mismos beneficios fiscales y financieros. La Consar identifica cuatro esquemas con características específicas:
El esquema de corto plazo invierte con horizonte menor a un año y no es deducible de impuestos. Permite disponer del ahorro de manera inmediata, ideal para vacaciones o fondo de emergencia.
El ahorro a largo plazo requiere permanencia mínima de cinco años para obtener el estímulo fiscal de deducibilidad. Entre más tiempo invertido, mayores rendimientos.
Las aportaciones complementarias de retiro deben mantenerse hasta que el titular tenga derecho a disponer de las aportaciones obligatorias. Son deducibles y deben permanecer hasta los 65 años para la exención fiscal.
Las aportaciones con perspectiva de inversión a largo plazo complementan el ahorro para el retiro. Son deducibles en la declaración fiscal hasta 152,000 pesos anuales y deben mantenerse hasta los 65 años. Si se retiran antes, aplica retención del 20% de ISR.
Los beneficios fiscales incluyen retención del 0.97% de ISR sobre intereses, deducción hasta del 10% del ingreso acumulable (máximo 213,973 pesos en 2026) y beneficio fiscal hasta por 152,000 pesos por ejercicio fiscal. Las aportaciones deben permanecer al menos cinco años para evitar penalizaciones.
Según Amafore, tener una cuenta AFORE permite construir el futuro desde el inicio de la vida laboral con rendimientos generados por el tiempo y el interés compuesto.