Miles de aficionados asisten al Estadio Azteca para disfrutar de los partidos del Mundial, pero en las calles aledañas al inmueble, vecinos y comercios enfrentan serias afectaciones por las restricciones impuestas a los negocios y los cierres viales. A esto se suman problemas en la infraestructura urbana que persisten más allá de las celebraciones mundialistas.

Las restricciones al comercio informal en calles cercanas al Circuito Azteca han impactado directamente a los residentes que se dedican a la venta de alimentos. María Saucillo, vecina de Calle Las Flores en la Colonia Santa Úrsula Coapa, lleva 27 años vendiendo quesadillas frente a su domicilio; sin embargo, durante los partidos del Mundial las autoridades de la Alcaldía le prohibieron instalarse.

La afectación, señaló, comenzó incluso antes del inicio del torneo, ya que durante cuatro meses en los que se realizaron obras de rehabilitación por la Copa del Mundo, tampoco pudo trabajar.

«El miércoles salí a las 9, pero a las 2 vino la Alcaldía y me quitó, me quitan a mí y no a los que venden bebidas. El día de la inauguración no salí porque me dio miedo. Ahora que estuvo haciéndose todo el pavimento dejamos de vender cuatro meses, he perdido mucha venta», manifestó.

Comerciantes se han visto obligados a cerrar sus negocios durante los partidos debido a las manifestaciones registradas en las inmediaciones del Estadio y al temor por protestas. La jornada mundialista también ha complicado la movilidad en la zona, ya que múltiples vialidades son cerradas previo a los partidos para regular el acceso, por lo que los servicios de transporte público dejan de circular en la zona.

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